D. La Culpa del Ego

«El origen de la culpa provenía de la separación originaria a raíz de la Primera División.
Fue también el germen del resto de divisiones que se dieron después»

Y una vez fue creado el Cosmos y el Mundo de Midgard, aconteció la tercera división: la Consciencia escogió encarnar el Todo visible y palpable en detrimento de la Nada invisible e intangible.

Decisión que propició la cuarta y última división: la individualización del Alma a través de la constitución y multiplicación de cuerpos físicos, vehículos ideales para que los habitara el Ego, en su afán de posibilitar su supervivencia como identidad separada de la Divina Unidad.

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A. Ginnungagap

«Algunos lo llaman La Fuente, la Nada, o Dios,
pero básicamente todos tratan de poner nombre a Lo Innombrable»

No se puede hablar del Ginnungagap. Intentarlo es un desafío inabarcable. El Ginnungagap es el vacío, por lo que en lugar de palabras sería más apropiado dejar este espacio en blanco para tratar de describirlo.

En vez de sonido, sería ideal el silencio. La más pura eternidad del instante presente, mejor que suscribirla a la línea del Tiempo. La Nada sería más ajustada y fiel que llenar este texto con todo lo que se me ocurra. Por eso, cualquier intento de descripción jamás se aproximará un ápice al Ginnungagap en si mismo.

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24. La paradoja del recuerdo

«Puedes continuar creyéndote la historia que te empujó a ser quien crees que eres,
o reinventarla para imaginarte distinto.»

Sostengo que no quiero recordar, pero aquí dentro no hay mucho más por hacer. O recuerdas el ayer o anticipas el mañana… y ambas cosas vienen a ser lo mismo: juguetear con la imaginación. A veces he pensado que estar encerrado es una oportunidad para revisar hechos del pasado con el fin de reformularlos para que duelan menos… Ahora no creo que sea una opción: estar encerrado te obliga a recordar. Te fuerza a revivir y repensar. Puedes continuar creyéndote la historia que te empujó a ser quien crees que eres, o reinventarla para imaginarte distinto. Y, créeme que, si eres capaz de imaginarte distinto, significa que ya eres distinto.

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