+ Los Emisarios +

«Aun sin que ningún fenómeno palpable acechara, los habitantes se notaban cansados y afligidos: una ola depresiva llenaba los corazones y helaba las almas de la multitud»

El primero, no era más que un pordiosero extraviado, que mendigaba por las esquinas pero no aceptaba caridad de ningún tipo, ni siquiera la limosna de los más pudientes.

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+ La Epidemia +

«Desde el incidente, un clima de miedo inundaba las calles. Incluso así, la monótona vida en la aldea continuaba sin que nada fuera de lo común llegara a producirse»

Dos semanas habían pasado sin que nada nuevo hubiera acontecido. Las oraciones no habían cesado ni un solo día, y hasta el joven Trud, avergonzado y arrepentido, se levantaba una jornada tras otra bajo el importante deber que un solo día había olvidado.

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37. Mente Vieja

«Me encarcelaron por haber atentado contra mi mismo;
aunque ellos pensaron que había dañado a otro»

Una vez dentro de la comisaría, la conversación que se estableció entre el policía que atendía y lo que quedaba de Eric Lleiva no pudo ser más surrealista. Quizás hubiera iniciado una nueva etapa, pero todavía la estaba enfocando desde mi vieja mente.

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36. Nueva Etapa

«Cuando me mataron… mataron también la fantasía de ser alguien concreto.
Y es que todo se desmoronó al regresar yo de donde se supone que nadie regresa»

Desde que escribo sobre mi primera vida me siento más conectado con todo lo que me rodea… Creo que desde antes de morir y renacer que no me percibía tan ubicado. Ni tampoco tan centrado en mi.

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+ El Loco +

«Tenía “la valentía del loco”: esa osadía que lo movía a compartir y defender sus constantes
delirios de grandeza con cualquier persona que se cruzara en su camino»

La muerte de sus padres adoptivos, los únicos que lo acogieron… Esa era una de las razones que lo convirtieron en un muchacho triste, solitario e imprevisible: extremadamente tímido a momentos, radicalmente extrovertido y peligrosamente molesto en otros. Sin embargo, no era esa la única razón; y, sin lugar a dudas, tampoco fue tan trágica pérdida la que terminó motivando la gran animadversión que sentían sus vecinos hacia él.

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+ El Huérfano +

«Se creía que era huérfano, dado que había llegado al pueblo de muy joven:
con apenas seis años y sin ningún tipo de acompañante»

Un día, según me describieron, un cálido torsdag1 de inicios de primavera, un joven llamado Trud no salió a orar; o en otras palabras: faltó a su principal obligación como habitante de Solem Montoro.

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35. Renacer a la Locura

«Cuando uno vive por encima de sus posibilidades…
la única posibilidad que le queda es abocarse a morir en su locura»

Y así fue como terminé siendo inmortal.
Incluso antes de recordar todas mis vidas… Mi cuerpo se inmortalizó antes de que lo hiciera mi mente y sus memorias. Y precisamente ese fue el paso que me arrancó de mi nueva y acomodada vida y me lanzó de lleno a la locura.

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34. ¿Asesina?

«Recordaba haber sido masacrado a puñaladas, pero ahora era obvio que no estaba muerto.
En realidad, ni siquiera estaba herido»

Excepto por la sangre que aún bañaba mi camiseta y los surcos que había dejado su ensañado apuñalamiento, nada hacía sospechar que allí se hubiera producido un asesinato.

Para empezar, ni siquiera había cadáver… ¿para qué entonces molestarnos a buscar a la responsable de algo que no había ocurrido? En mi cuerpo no quedaba ni una sola herida, ninguna señal o golpe, ni un mísero moratón o cardenal.

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