23. Bibliotecario

«Una biblioteca es un universo que trasciende el tiempo,
donde convergen historias del pasado y del futuro más allá de cualquier límite.»

¿Y qué podría hacer yo en todo esto? Dijiste que tu libro hablaba de mi, ¿no?

Sí, pero solo al final. Hiciste algo que, en lugar de mejorar la situación, terminó por empeorarla. Sin embargo, tengo ciertas esperanzas. Aunque no puedo contarte demasiado al respecto… o corremos el riesgo de alterar la historia alternativa que he imaginado. Y si no la he escrito es porque, principalmente, existen demasiadas posibilidades de que pueda alterarse.

No quieres alterar tu historia, pero no os importó alterar toda mi vida… ¿Y ahora qué?

Tres cosas. Dora se ha ido para que tú ocupes su hueco en la biblioteca. Tú serás pues el siguiente bibliotecario, el elegido que ha de reemplazarla. Eso es lo primero que debes hacer. Lo segundo: desde que yo entré en tu vida, desde que mi madre intervino en tu rutina, dejaste de hacer lo único que se te daba bien hacer: escribir. Recupera ese hábito, es importantísimo para lo que necesitas descubrir. Si no lo haces por ti mismo, no te quepa duda de que la vida te obligará a ello –expuso como si de repente fuera una institutriz recriminándome–. Y, por último, recuerda este nombre: Werfal.

¿Qué significa?

Cuando lo escuches significará, básicamente, que debes confiar plenamente en andar el camino que se te esté abriendo entonces –me aconsejó sin mucho sentido–. ¿Lo entiendes?

Sí, bueno… lo de escribir, vale, pero lo de ser bibliotecario… ¿De qué servirá eso para que no se cumpla ese futuro? –exigí saber. Podría haberle preguntado por esa extraña palabra y su utilidad, pero su misterio residía en un futuro todavía inabarcable. Lo de ejercer como bibliotecario, en cambio… En ese instante, dicha perspectiva alteró hasta el rincón más oculto de mi asustada mente.

Solo desde aquí aprenderás los secretos de la biblioteca. Ya no solo te cultivarás en datos o memorizarás información, sino que te abrirás a lo que realmente puede enseñarte este lugar. El sueldo te permitirá, además, pagar a alguien para que se ocupe de tu madre –garantizó.

¿Y qué puede aportarme la biblioteca sino información contenida en sus mismos libros?

Una biblioteca es un universo a pequeña escala: un espacio de encuentro entre mundos tan dispares como los planetas y las galaxias que existen, además de una ocasión de trascender el tiempo, puesto que ahí es donde convergen historias del pasado y del futuro más allá de cualquier límite. La imaginación es el único límite, y ésta, si se alimenta del modo correcto, es ilimitada. Dora lo sabía bien, para eso se preparó durante más de treinta años.

¿Eso es lo que encierra la “sección prohibida”? ¿Historias que se escribieron solas?

No se escribieron solas. Fue Dora quien las plasmó en papel. Por lo menos las de la primera estantería… El resto pertenecen a las personas que la precedieron; todas ellas bibliotecarias de este gran universo de vidas. Con el tiempo, es probable que también tú aprendas a hacerlo. Que descubras cómo conectarte y recordar… Pero, por ahora, no necesitas saber nada más –me agarró de la mano y tiró de mi para que me pusiera a su altura y sus labios alcanzaran mi mejilla como gesto de despedida. Y entonces me lo susurró en el oído–: Mientras quieras morir demuestras que necesitas seguir viviendo… así como aquellos que se obsesionan en vivir, demuestran cuánto necesitan seguir muriendo.

Después de aquello, ni siquiera pude decirle adiós. Estaba demasiado afectado como para contestarle nada. Impotente, vi cómo la niña se reunía con su madre, el ángel que, finalmente, me había traído a la más joven diosa. Para cuando fui capaz de decir algo, ya era tarde: se habían ido.

No las volví a ver más; ni a Liliane ni a su madre. Pero, en cambio, jamás he dejado de verlas en mis recuerdos. Nunca pude olvidarlas, y es que acordándome de ellas me recuerdo a diario cómo no volver a olvidarme de mi.

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