6. Nombres reales

«Mi nombre me ofrece la oportunidad de evocar que yo no soy más que unos ojos
observando los párrafos que se escribieron hace ya siglos»

Todos los nombres son inventados… Por supuesto que sí: no existe nada así como un nombre real. Todos fueron imaginados y atribuidos a seres que, antes de eso, no estaban supeditados a ninguna palabra. El asunto es por qué algunos merecen el permiso de crearlos, y otros no. La potestad de crear el propio nombre que, generalmente, te acompañará una vida entera debería recaer en uno mismo. Pero si lo haces, te llaman “mentiroso” y te tratan como a un delincuente que pretende ocultar algo.

Continuar leyendo 6. Nombres reales

5. Una propuesta, una mentira, una leyenda

«Cuántas más verdades imposibles lee e incorpora la humanidad, más mentiras improbables e inexplicables dejan de serlo»

Fue otro loco con piel de cuerdo quien me aconsejó empezar a escribir aquí y no en apuntes o libretas propias. La idea era compartir, y hacerlo rápido, de modo que fuera espontáneo y no diera opción al propio descrédito o arrepentimiento. Redactar en privado ideas y cavilaciones permite demasiado a menudo revisar dichas líneas y falsearlas antes de que lleguen a nadie… ¿O acaso alguien se cree que un libro no ha pasado por veinte manos distintas antes de llegar al lector curioso que cree estarlo descubriendo por vez primera?

Continuar leyendo 5. Una propuesta, una mentira, una leyenda

4. Lo que (no) sé

«Hay quimeras que mantienen entretenida a la humanidad desde que es humanidad, y no seré yo quien me oponga a ello»

Hay muchas cosas que sé, y algunas que todavía no sé. Incluso las hay que no sé que no sé, y otras que creo saber pero, en realidad, ignoro. Como todo el mundo, diréis, ¿no es cierto? Sí, es cierto. La inmortalidad aquí sirve de poco… Como mucho te ofrece más tiempo para seguir poniendo en juego la arrogancia que cree saberlo todo para luego, una vez tras otra, descubrir que no sabe nada. Eso mismo me ha ocurrido a mi tantas y tantas veces que he perdido ya la cuenta… Cuantos más años vive uno, más oportunidades de equivocarse creyendo erradamente que ha descubierto el sentido de vivir. Y ni siquiera la muerte ofrece sentido a quienes afirman conocerlo de antemano.

Continuar leyendo 4. Lo que (no) sé